
Si posee o administra propiedades comerciales, sabe bien lo que implica eso: mantener a las personas cómodas, asegurarse de que haya luz suficiente y tratar de no ser abrumado por las altas facturas de energía. Los sistemas de calefacción por aire forzado consumen mucha energía para calentar el aire vacío, lo cual afecta negativamente sus indicadores ESG, al igual que afecta negativamente sus márgenes de ganancia.
Por eso, la solución más inteligente es utilizar calentadores infrarrojos montados en la pared, que distribuyen el calor donde realmente se necesita: en las personas y las superficies, y no en el aire circundante.
Hemos diseñado estos calentadores utilizando elementos infrarrojos de cuarzo de alta eficiencia. El calor generado es similar al del sol: un calor radiante instantáneo, con casi ningún desperdicio de energía. Una unidad de 1500 W puede calentar hasta 150 pies cuadrados. Al estar montada a nivel de la pared, no se pierde espacio útil. El termostato integrado mantiene una temperatura constante, y como no tiene ventilador, funciona en silencio, sin corrientes de aire y con un confort constante.
Para los propiedades comerciales, esto no es solo “calefacción”. Es una mejora práctica y operativa. El calor infrarrojo reduce el consumo de energía, ya que solo calienta las zonas ocupadas, lo que disminuye directamente los costos de operación. Menos kilovatios-hora significa un mejor perfil de sostenibilidad, lo cual es útil para los informes ESG y para hacer que la propiedad sea más atractiva para los inquilinos. El edificio funciona de manera más eficiente y mantiene su valor.
La instalación es sencilla, pero hay que planificarla adecuadamente. Estos calentadores requieren un circuito eléctrico dedicado de 240 V; por lo tanto, debe contratar a un electricista calificado para instalar los cables adecuados. Recuerde que el calor radiante calienta directamente las superficies, por lo que la pared detrás del calentador debe ser incombustible o mantener una distancia segura.
La altura de montaje debe adaptarse al uso actual del espacio. Si lo hace bien, tendrá un confort constante, sin corrientes de aire, temporada tras temporada.